
Las rocas de arroyo son piedras naturales seleccionadas para acuarios de agua dulce, ideales para crear paisajes realistas y entornos biotópicos. Son seguras, no alteran los parámetros del agua y permiten construir cuevas, refugios y estructuras para peces y camarones. Su textura y coloración natural aportan un aspecto auténtico y armonioso al acuario, ayudando a generar un ambiente estable, atractivo y saludable para todos sus habitantes.